miércoles, 14 de mayo de 2014

LA LIEBRE CON OJOS DE AMBAR_Edmund de Waal



El verano pasado, es decir el del 2013, leí el libro cuyo nombre figura en el título de esta entrada del blog. Recuerdo que estaba  alicaído debido a asuntos de amores y desamores y no conseguía encontrar mi "swing". Los calores me mantenían en un estado contínuo de aplastamiento y no tenía excesivas ganas de hacer nada "productivo". 

 Venía de haber hecho dos buenos viajes en los meses anteriores y el panorama valenciano de asfalto chamuscado y griterío 24 h non stop hacían que se me cayera el alma a los pies. Se vislumbraba un largo y tedioso verano (y, en gran parte, así fue) y no encontraba una adecuada base de apoyo con la cual sobrevivir a este infierno de los Charlies.


Así que una buena mañana me dije: "Vamos pa la biblioteca municipal. A ver qué vemos por allí y nos sacamos algún libro pal verano." 

Me acerqué pal sitio y comencé a mirar estanterías... Y siempre me pasa lo mismo, que me tiro un montón de rato para elegir algún libro. Empiezo a mirar muchos: éste parece que promete, éste otro el título me evoca algo, éste es famoso y sale en la TV, etc... Sacas y metes libros en su sitio, hojeas por aquí y por allá... Calculas mentalmente cuánto te puede costar leer cada uno...Te dejas seducir por la portada y las imágenes de la cubierta... El tacto de alguno te provoca un tipo de sensación arcana que hacía tiempo no sentías...
                                                  (¿Y qué libro elijo para llevarme?)

Al final de este complicado proceso, acabé eligiendo 3 libros de los cuales sólo leí éste. Los dos nominados para ser expulsados de la casa del Gran Hermano fueron: La piel de Curzio Malaparte y un libro de Albert Camus de cuyo nombre no puedo acordarme.

                                                     (Primer nominado: Albert Camus)

                                             (Segundo nominado:  Curzio Malaparte)


La liebre con ojos de ambar. Una herencia oculta...Miras la portada y ves ese conejito (no seáis mal pensados) apetecible dentro de una cajita de madera y piensas: "Bueno, y ¿este libro de qué coño va a ir?" 
Miras la explicación de detrás del libro y lo que más te choca es que el autor del mismo es un reputado CERAMISTA... Piensas: "¿¿Qué?? ¿Un ceramista? Ahh...¿Es que todavía hay alguien que se dedica a esos menesteres?" "Y, ¿qué hace un ceramista escribiendo un libro, o novela o lo que sea ésto?"
                       (Este hombre es el señor Edmund de Waal, autor del libro y de origen judío.)

 Pues sí. El misterio, la incertidumbre, la bonita imagen de la portada, la editorial Acantilado de la que otras veces he leído libros por ellos editados...todo eso te impele a  llevarte el libro a casa con ganas de desvelar el acertijo. 

Te tumbas en el sofá. Cierras las ventanas para no oír demasiado el "NI-NO, NI-NO" de las ambulancias callejeras y enchufas el aire acondicionado. Quieres empezar con el libro. Piensas: "Espero no haber elegido un petardo. Que, al menos, esté pasable."

Y como supongo que estaréis pensando que si estoy hablando del libro no será precisamente por ser un petardo; os lo corroboro.  Este libro es uno de los mejores que he leído en los últimos tiempos y que me dejó un magnífico sabor de boca. Un gran libro.

          (Ésto es un netsuke. Especie de miniatura japonesa hecha de marfil o madera tallada.)

Os doy brevemente unas pinceladas sobre el libro para que os pique la curiosidad.

1) Podríamos decir que los netsukes son el hilo conductor de las historias (sí, en plural) que se cuentan en el libro.

2) Es un libro polifacético. No es una novela, ni un ensayo, ni una autobiografía, ni un documental, ni un libro de divulgación artística, ni un libro o diario de viajes, ni una crónica...son TODAS estas cosas juntas, formando una nueva unidad global que le da el carácter a libro.

3) No hay un "aquí y un ahora" donde se desarrolla la trama. Hay varios lugares, cambiantes, en diversas épocas. Es un viaje fascinante.

                        (Las escaleras de Odesa. Este lugar aparece en el libro. Son imponentes.)

4) Aprendes muchísimas cosas de este libro. Cosas sorprendentes (como por ejemplo, qué es un netsuke y para qué servían.) Es ese sentido, es un libro que te cultiva. No es un mero pasatiempo más o menos bonito.

5) El escritor tiene buen gusto. Eso es innegable. Y su prosa es ágil consiguiendo mantener el ritmo y la tensión del libro.

6) El libro tiene la extensión justa. Ni corto ni largo. Da para 2 semanas o más de atenta y pausada lectura. Es un libro donde deternerse muy a menudo en detalles y reflexionar sobre ellos. Incluso para parar la lectura y buscar información extra. Sí, este libro te hace querer saber más.

7) Me encantó. Lo considero un libro que vale mucho la pena y que se nota que el autor lo escribió con cariño y como una necesidad vital. Yo creo que con el libro el  autor se encontró a sí mismo. Le serviría de psicoanálisis...

Bueno, como veis no he sido un chico malo y no os he destripado el argumento del libro... Sí, he comentado ciertos aspectos, pero no os han dado información precisa sobre el libro. Sólo os he ofrecido los entrantes...Ahora os tenéis que poner la servilleta al cuello y meteros manos a la masa...

¡¡Bon profit!!

                                                   (Netsuke de temática erótico-festiva)





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